"La mayoría de las Repúblicas del continente americano, carece de una política eficiente dirigida a reducir a su mínima expresión, al galopante flagelo de de la inseguridad pública"
Como docente de larga y dilatada trayectoria en el campo de la orientación y la facilitación de aprendizajes, tanto en la educación básica, media diversificada, técnica y profesional, como en la docencia universitaria; además de haber dedicado buena parte de mi vida en la lucha social y política vecinal, me he preocupado por investigar a mi manera, el porque del incontrolable fenómeno de la "Inseguridad pública" en mi país y en el resto de América Latina; para ello he tenido que consultar una buena parte de textos y reportajes periodisticos que han escrito diversos especialistas que han analizado a prufundidad este fenómeno social; incluyendo la consulta a profesionales expertos en conducta humana en el ámbito Psico - social, me he entrevistado con:Sociólogos, politólogos, psicólogos, pedagogos, abogados especialistas en criminología, licenciados en ciencias policiales y seguridad pública, entre otros. La mayoría de estos expertos coinciden de una u otra forma y pocas diferenciasiones, en que la "Inseguridad pública" es un fenómeno social de carácter estructural, que depende de múltiples variables.
Entre estas variables tenemos: La descomposición moral y social del núcleo familiar primario, la pérdida de la ética moral, de la fe religiosa, la distorsionada actuación teológica, la conducta inmoral y corruptiva de los administradores de justicia (Jueces, fiscales, detectives, funcionarios policiales y militares dedicados a la prevensión y control de hechos delictivos), la carencia de un marco jurídico efectivo y acertivo, deficientes e ineficientes políticas de estado orientadas a la prevensión, erradicación o disminución de los actos delincuenciales, insuficientes infraestructuras jurídicas ( Tribunales, fiscalias y cuerpos detectivescos de investigación del delito), la sobre protección de los derechos humanos contenida en artículos de la Carta Magna o Constitución de la República, la indecente actuación de juristas defensores de quienes cometen delito, la carente adecuación tecnológica de las organizaciones policiales, la carencia de edificaciones adecuadas destinadas a la reclusión del delincuente, la indetenible "Industria de la producción, tráfico y consumo de drogas y psicotrópicos, la incontrolada fabrica y venta de armas de fuego, entre otras.
Pareciera ser que la "Inseguridad pública", es la materia prima que sustenta a la "Industria del crimen", la cual ha sido en las últimas décadas, cuidadosa y asertiva mente gerenciada, ya que genera cuantiosas ganancias a propios y extraños, al punto que se dice que las economías de muchos países se fortalecen con el lavado de dinero proveniente de acciones delictivas, además de fortalecer las arcas de algunos políticos que ejercen funciones de gobierno en esos estados; los grandes grupos mafiosos integrados por algunos: Políticos, banqueros, profesionales del derecho, militares de alto y bajo rango, jefes policiales y sus agentes; toda esta red se enriquece impunemente a costa del delito. La industria del cine, la televisión, Internet, la prensa escrita y la industria publicitaria, también obtienen jugosas ganancias, promoviendo acciones orientadas a inducir y estimular a la juventud para que participe en actividades delictivas.
Desafortunada mente hasta el día de hoy, no se aprecia "la luz al final del túnel", que permita visualizar la esperanza que tenemos las personas de decente vivir, de que se apliquen urgentes y efectivas políticas o acciones de estado de primer orden, dirigidas a prevenir, controlar y reducir los altísimos niveles de "Inseguridad pública", que afecta preocupantemente a la mayoría de los países del continente americano y otras naciones del hemisferio occidental; pareciera ser que buena parte de los gobiernos de ideología derechista o izquierdista, no desearan ponerle "El cascabel al gato"
PlanetaVenezuela
Luchador social
KEMADAY
